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EL
LIDERAZGO Y LA ORGANIZACIÓN
Prof. Dr. Roberto Elías Canese
(*)
Revista Lila Nº 25 - Enero-Febrero
2000
Me gustaría comenzar esta
exposición con algunas frases del libro "Super
liderazgo" de Charles C. Manz y Henry P. Sims Jr.:
"El mejor líder es el que apenas se hace
notar, Y....cuando ha concluido su trabajo y alcanzado
su propósito, la gente dirá: lo hicimos
nosotros"
"El superlider es el que guía
a los demás para que se autodirijan". "Autoliderazgo:
Una filosofía y un amplio conjunto de estrategias
de comportamiento y de conocimiento para autodirigirnos
hacia una elevada actividad y una mayor eficacia"
"Para ser eficaz, un líder
debe influir con éxito en el modo como las personas
influyen en sí mismas". Existen otras frases
muy interesantes como la que aparece en el libro "Liderazgo
creativo" de Robert Dilts y que es la siguiente:
"Liderar es crear un mundo al
que las personas deseen pertenecer – Gilles Pajou".
Con estas frases que considero muy apropiadas al moderno
liderazgo, quisiera definir ahora que es un líder
en una organización que se precie de ser moderna.
Cada vez va ganando más terreno
la creencia que las organizaciones no necesitan líderes.
Algunos científicos y profesionales opinan que
no es necesario que nadie influya sobre los demás,
que los líderes no son necesarios para identificar
o resolver los problemas y que los mismos se pueden
resolver mediante el consejo de los expertos. De hecho
una definición del líder tradicional se
contrapone e los ideales de una sociedad libre: un líder,
por definición, debe tener un estatus superior
al resto del grupo. Además, los llamados líderes
se asocian a objetivos tan criticados como los de conseguir
más poder a excesivos beneficios.
El trabajo organizado sin liderazgo
no tiene la proyección que el mismo necesita
para el éxito, los trabajadores sin líderes
decaen por falta de dirección y de disciplina
y consiguen poco de los objetivos propuestos. Todo grupo
necesita de un líder, ya sea asignado o que surja
del mismo grupo, incluso los grupos que trabajan en
forma participativa necesitan de los consejos, de la
guía y del empuje.
El líder formal de un equipo
suele ser designado o elegido. Por otra parte, los líderes
informales suelen surgir gradualmente, conforme a la
interactuación de los miembros del grupo. En
los grupos formales una persona segura y confiada en
sí mismo se puede convertir en un rival del líder
elegido formalmente, debilitando el peso del líder
ante los demás miembros. Si uno demuestra capacidad,
los demás le brindan la oportunidad de ampliarla
y uno puede cambiar los roles influyendo en los demás
en forma muy notable.
Entonces como podemos definir al
liderazgo: Dice el libro "Las Organizaciones"
de Gibson, Ivancevich y Donnely " Liderazgo es
un intento de utilizar tipos de influencia no coercitivos
para motivar a los individuos a que cumplan algún
objetivo." Esta definición, según
lo analizan los mismos autores implica el uso de la
influencia, así como la posibilidad que exista
liderazgo en todo tipo de relaciones. El segundo elemento
de la definición considera la importancia de
ser un agente de cambio, de ser capaz de afectar la
conducta y el rendimiento de los miembros del grupo.
Por último, la definición se centra en
los objetivos a cumplir. La eficacia de los líderes
se suele medir por la eficacia del cumplimiento de esos
objetivos y los miembros del grupo pueden pensar que
el líder es eficaz o ineficaz según las
satisfacciones que obtienen de la experiencia laboral
en su conjunto.
En una organización jerarquizada,
el director nombrado puede dirigir, instruir o mandar,
pero no existirá el liderazgo a no ser que los
subordinados tengan alguna opción para seguirle
o no seguirle. El liderazgo se produce cuando una persona
influye sobre los subordinados para que acepten sus
peticiones sin que parezca ejercer poder alguno. Por
medio de su habilidad para influir a los demás,
el líder crea y emplea el poder y la autoridad
que recibe de los subordinados.
A través de un liderazgo efectivo,
acompañado de otras medidas motivacionales, la
empresa puede lograr una efectiva participación
del equipo que daría los siguientes beneficios:
- Una sensación de participación
preexistente de parte de los funcionarios.
- Posibilidad de implementar otros
programas de participación en el día
a día.
- Indice elevado de credibilidad
empresa/funcionario, donde la palabra de la empresa
a través de sus líderes tiene la tradición
de ser cumplida.
- Ambiente de trabajo satisfactorio.
- Ausencia casi total del paternalismo.
- Criterios simples y claros para
una buena comunicación.
- No cambiar reglas en medio del
juego.
El liderazgo de una organización
moderna nos lleva sin lugar a dudas al trabajo en equipo
que es el nuevo paradigma de las organizaciones eliminando
la vieja estructura basadas en supuestos respecto a
la jerarquía, a saber, que los líderes
de la cima conocen todas las respuestas y están
a cargo de las metas y los procesos laborales de la
organización. El nuevo paradigma se asienta en
que el conocimiento y por tanto la información
y las respuestas, existen en toda organización,
en las capacidades y conocimientos de todos los miembros
de la organización cuando se reúnen en
equipos, las metas se determinan conjuntamente y los
proceso de trabajo se erigen en torno a equipos de expertos.
A pesar de todo, el liderazgo sigue
siendo importante y puede afectar el rendimiento, los
líderes no siempre son diferentes pero pueden
serlos en algunos casos.
Rasgos del líder: Inteligencia,
Personalidad, Características físicas,
Habilidad para dirigir
Decía el Dr. Julio Sergio
Ramírez, Director Académico del MAE/UC,
para ser líder se debe: Soñar, Inspirar,
Servir, Confiar, Construir y Perseverar.
Según el arandu kaaty: O neé
kuaá vaerá, O leé kuaá vaerá,
O haí kuaá vaerá, I pila hetaba
vaerá, I yuky vaerá, I permiso vaerá
hoga pé
Por último, quisiera referirme
a conceptos sobre el liderazgo para el cambio publicados
por la ADEC en un trabajo sobre Corrupción, que
pese a no estar directamente ligado a las organizaciones,
sino es general, tienen mucha significación para
los nuevos paradigmas organizacionales: "Cuatro
políticas van a controlar la corrupción:
selección de funcionarios por idoneidad, calidad
de gestión, controles independientes y eficaces,
transparencia.
Hacen falta líderes que sean
honestos individualmente pero además que implanten
estas políticas. Se conocen los riesgos que enfrenta
un dirigente si intenta controlar la corrupción
y las presiones que soportará.
Por eso los ciudadanos deben ser
los primero líderes del cambio cada uno desde
su lugar en la sociedad puede liderar un pequeño
cambio. El liderazgo de cada uno de nosotros va ir impulsando
un proceso de cambio en la sociedad que finalmente producirá
una maduración tal que las máximas autoridades
del Estado se sumen al proceso.
Tenemos que conseguir que en las
elecciones los candidatos compitan en planes para mejorar
la calidad del Estado y controlar la corrupción.
Esa necesidad de adecuarse a los requerimientos de la
sociedad explica que sean aceptadas las supuestas contradicciones
de los líderes.
Los cambios más espectaculares
como la caída del muro de Berlín y el
Marzo paraguayo, no son el resultado de líderes
carismáticos seguidos por multitudes, sino de
multitud de pequeños líderes que van actuando
como levadura de la demanda de la sociedad. El motor
político de las nuevas realidades políticas
ha de ser: ¡Cuidado con el carisma! dice Peter
Drucker. "Existe nostalgia por la época
en que la política era excitante pero el deseo
de carisma es un deseo de muerte política".
El líder carismático
como muestra este siglo es siempre peligroso. La realidad
queda fuera de su control, cuando descubre que la realidad
es la que manda, el líder carismático
se convierte en paranoico. Todos los grandes líderes
carismáticos de este siglo han terminado por
ser maníacos. Los líderes carismáticos
no seleccionan a sus seguidores por su capacidad, buscan
masas que los sigan. La masa dice Freud es un rebaño
obediente que nunca podrá vivir sin señor.
Los individuos convertidos en masa ponen su fuerza al
servicio de la autoridad.
El liderazgo político tradicional
se organizaba en torno a desacuerdos acerca de los fines.
Había excitación, lucha, opciones claramente
diferenciadas. Hoy las cuestiones a discutir son los
medios, los fines están impuestos de un modo
colectivo.
Cada vez más los líderes
aprenden por intermedio de las encuestas, cuales son
esos fines que reclama la sociedad y proponen medios
para obtenerlos."
(*) Profesor de la Universidad Católica.
Ex Presidente de la AGFCCA.
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