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EDITORIAL
Revista Lila Nº 26 - Marzo-Abril
2000
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Corresponde desear a nuestros lectores felices
pascuas del año 2000. Estas Pascuas tienen
un significado muy especial: Son las últimas
del milenio y corresponden a las de un Año
Jubilar. Esperamos que los colegas y amigos que
nos honran con la lectura de nuestra hoja la hayan
pasado cristianamente.
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Finaliza el mandato de las actuales autoridades
de nuestra Asociación. En la Asamblea Ordinaria
del próximo 31 de mayo elegiremos, ya bajo
las reglas establecidas por el Estatuto aprobado
en febrero del año anterior, a los nuevos
miembros para la Comisión Directiva, Síndicos,
Tribunal de Honor y Comisión Electoral.
De manera que los consocios tengan un panorama apropiado
de lo realizado en el ejercicio concluido el 31
de marzo ppdo., acompaña a esta edición
la memoria de la Comisión Directiva saliente
que será presentada en la Asamblea Ordinaria.
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En otro orden de cosas dos temas, además
del político, acaparan el espectro de discusión
profesional y general de los últimos tiempos:
Reforma del estado e Impuesto a la Renta Personal.
Sobre estos temas versa esta edición de la
Revista Lila.
Todos los gobiernos sucedidos desde 1989 han propuesto
en sus plataformas de trabajo la reorganización
del aparato del estado, cuyo punto mas sensible
es la privatización. Lastimosamente ninguna
de las administraciones, ni la actual ni las anteriores,
han podido avanzar un sólo centímetro
en su logro. Asimismo, todos los gobiernos que se
han planteado el tema del desequilibrio financiero,
eventualmente, han debido recurrir a la utilización
de las reservas del estado para el cumplimiento
de los pagos "inclusive" de salarios del
funcionariado público.
Son pues, situaciones que están
entrelazadas una con la otra. Evidentemente no se puede
aumentar indefinidamente la base impositiva en un país
que tiene como deporte nacional la evasión de
impuestos, razón por la cual surge como alternativa
inteligente, pero no saludable desde el punto de vista
político, la reducción del gasto corriente,
es decir la reducción de sueldos.
Sin embargo, desde el punto de vista
gremial, se debe considerar que la creación de
un nuevo frente de control fiscal obligará a
los sujetos del mismo a la presentación de declaraciones
juradas y a la elaboración de algún sistema
de control de sus egresos, razón por la cual
este cambio generará ingresos adicionales para
la franja de colegas Contadores que se dedican a este
rubro.
Es innegable que la implantación
del Impuesto a la Renta Personal acotará el margen
de maniobras de aquellos profesionales independientes
y de los pequeños y grandes comerciantes que
hoy no expiden sus comprobantes de ventas, por ello
la puesta en vigencia de este impuesto obligará
a esos y otros evasores a una declaración impositiva
mas acorde con la realidad.
Está abierto el debate.
El Director
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